Tres cursos de formación ética, ofrecidos en Internet por la “Escuela de Pensamiento y Creatividad”

Formación que imparten estos cursos

 

En un memorable debate televisivo, un grupo de jóvenes defendió el llamado “amor libre”, es decir, el ejercicio arbitrario de la sexualidad, sin más canon de conducta que la apetencia. Otro grupo se mostró partidario de considerar el ejercicio de la sexualidad como el primero de los cuatro elementos que integran el conjunto del amor conyugal. Los otros tres elementos son: la amistad, la proyección comunitaria del amor –la fundación de un hogar-, la fecundidad del amor en dos aspectos complementarios: el incremento de la unidad entre los esposos y la creación de nuevas vidas humanas.  Los telespectadores se asombraron al ver que los integrantes del segundo grupo explicaban su posición de manera clara, bien articulada y profunda; sabían distinguir en qué nivel de realidad se da la pasión y en cuál se mueve el amor personal, comprometido y creador; no confundían el significado que puede tener una acción –por ejemplo, una aventura amorosa- y el sentido de la misma. Puede una acción significar mucho para nosotros, por ser muy impactante en el aspecto psicológico, y tener un sentido muy negativo en nuestra vida, vista con la debida amplitud y hondura. Muchos televidentes  preguntaron, al día siguiente, de dónde procedían unos jóvenes que mostraron un grado tan sorprendente de madurez. La explicación era bien sencilla: habían realizado un curso sobre el desarrollo del ser humano, y en él hicieron doce descubrimientos, de los cuales el duodécimo es la función de la afectividad en la vida humana. Justamente, ese curso es el primero de los que ahora presentamos. 

 

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